En un terreno lleno de tradiciones
una ráfaga solitaria le susurra a los árboles
la historia de la gente del rancho ese
el de techo de paja, paredes de barro y direct TV
El viejo era un tipo de costumbres
todas las mañanas que salía pa´l monte,
se montaba al pingo y se colgaba la escopeta al hombro
y salía contento a enfrentar la vida.
Todos lloraron a su tata aquel día gris
Que salió confundido a las 5 de la mañana
Y que medio dormio se montó arriba ´e la escopeta
y se subió arriba del hombro al animal.
(que tremenda bestia...el caballo ¿no?)
Era una noche tormentosa
Y el calor del sol rajaba la tierra seca.
El gaucho besó a sus penas y encerró a su china
Y se marchó a ahogar a su perro en un vaso de algo
(che! Lo estás leyendo todo mal, ah! si)
El gaucho besó a su china y encerró al perro
y se marchó a ahogar sus penas en un vaso de algo.
Se subió a su fiel mascota de transporte
una imponente gallina bataraza
doble tracción tenía y estaba recién lustrada
arrancó dejando atrás el polvo, atrás la casa y la billetera
(así que tuvieron que volver y salir de nuevo)
El árido camino jue duro de transitar
los semáforos estaban en rojo, el tráfico no dejaba de aprietar
y el policía al gaucho lo tuvo que multar
la gallina había tirao regalitos que nadie quería juntar.
Llegando a la pulpería nombrada “El molusco”
El gaucho se metió altanero y golpió el mostrador.
y la mirada dura del mulato enorme que atendía
Dijo muy amenazante: Una pepsi, por favor.
Depués de haber mamao salía el gaucho contento
endrogao por la cafeína que le rebalsaba
casi se le paró el corazón cuando vio unas plumas grises en el suelo
descubriendo que su gallina bataraza, ya no estaba.
Naides vió adonde se jue la pobre gallinita,
Naides sabía a dónde había ido a parar el animal.
Naides poddía contarle al gaucho destrozado que había pasao.
Que guacho el Naides que no le dijo nada.
El gaucho siguió su vida e tango amarga como mate de lunes
Y cada vez que comía pollo al horno casi casi que la sentía
Cacareando dentro de su barriga y dándole de cariño alguna picotada
No hay comentarios:
Publicar un comentario